Argentina ante un nuevo desarrollo extractivo : el fracking

- Ambiente

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La revolución del gas de esquisto y petróleo crudo no convencional ha permitido la capitalización en masa de nuevas y lucrativas oportunidades no convencionales por parte de empresas energéticas norteamericanas y en América Latina es presentado como una nueva fuente de prosperidad.

La expansión internacional de la explotación del gas de esquisto no responde solo a los intereses de las empresas, sino que se ha vuelto un instrumento de la estrategia hegemónica de EE.UU a través de su influencia sobre las políticas energéticas de los países. Así lo hace con las ex-repúblicas y aliados de la extinta Unión Soviética como Ucrania, Lituania, Polonia y Bulgaria, para disputar la dependencia económica de estos países del gas provisto por la Federación Rusa.

Si bien el  fracking es conocido desde 1860, su utilización masiva se produce a partir de 2002 donde  las tecnologías de fracturamiento hidráulico han transformado el panorama energético norteamericano y  el pueblo estadounidense ha sido utilizado como conejillo de Indias en este proceso, sin que a las empresas de ese país les inquieten las consecuencias. Pero es más, con el apoyo del Departamento de Estado y otros organismos esas empresas procuran dominar el desarrollo de esa tecnología en el mundo. Primero se llamó Iniciativa Global del Gas de Esquisto y ahora pasó a ser el Programa para el Compromiso Técnico en Gas No Convencional (ugtep, por sus siglas en inglés). La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés) ha pasado a ocuparse directamente de la ejecución del programa ugtep. Pero la Usaid no solo se ocupa del marco regulatorio económico, ambiental y fiscal, sino que propone también la estrategia y los mecanismos para gestionar el probable conflicto social y obtener la confianza de la población  donde se realizará el proyecto, en este caso Ucrania. En este caso un  informe de la Usaid  describe minuciosamente las actividades por desarrollar con gobiernos locales, pobladores (propietarios de tierras y comunidades) y Ongs  para revertir la realidad  de esa población que se destaca por la falta de confianza con respecto al desarrollo del gas de esquisto y en particular la fractura hidráulica»  . «Una temprana articulación con estos grupos es importante para facilitar el desarrollo», dice Usaid y propone, «modificadas para Ucrania», las recomendaciones elaboradas por el Consejo Nacional del Petróleo de EEUU (npc, por sus siglas en inglés) para alcanzar «un desarrollo eficiente, sustentable y prudente»

¿Qué es el fracking?

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Es una técnica  de perforación horizontal para introducir una tubería recubierta de cemento para evitar fugas a gran profundidad . Para liberar el gas es necesario fracturar la roca bombeando agua a presión miles de litros de agua- se necesita tener disponibilidad de gran cantidad, hasta 35.000.000 por perforación-  , centenares de toneladas de arena especial -llamada proppant, para romper (de ahí “fractura hidráulica”) la llamada Roca Madre – y químicos no revelados por las empresas  de dudosa inocuidad , no solo por la cantidad y variabilidad de sus formulaciones, sino por las reacciones que los mismos provocarán frente a la composición de la roca, a la liberación de metales pesados, a la contaminación del agua de distribución a las poblaciones.

La afectación de suelo y subsuelo en vertidos de difícil o imposible degradación natural, las emanaciones gaseosas donde juega un papel importante el metano, el nitrógeno y el bióxido de carbono.

La perforación se hace 24 horas al día , durante meses. Al llegar a los 4 mil o 5 mil metros de profundidad . Al llegar allí se realizan hasta seis perforaciones horizontales de uno a dos kilómetros de longitud y se inyecta a alta presión una mezcla de hasta 30 millones de litros de agua, centenares de toneladas de arena y decenas de miles de litros de productos químicos.  Se sabe de la existencia de no menos de 500 productos que pueden ser incorporados al agua con miras a la fractura hidráulica, encabeza la lista la arena fina que inyectada a presión en las rocas sedimentarias, facilita la separación laminar manteniendo abiertos los planos de fisilidad con lo que se consigue un incremento en la porosidad, de por si escasa, en estos sedimentos para extraer petróleo y/o gas de las grietas generadas en lutitas, rocas impermeables de esquisto o pizarra, liberando el gas o el petróleo según el tratamiento de que se trate.

A la superficie vuelve hasta 50% del fluido inyectado,   pero el líquido de retorno arrastra sustancias peligrosas, metales pesados como mercurio y plomo que  llegan a la superficie junto con el petróleo o metano extraído del esquisto. Una vez separados los hidrocarburos obtenidos, se desecha un efluente tóxico que, además de los componentes originales, contiene elementos radioactivos y otros carcinógenos probados presentes en la roca. Mientras tanto, desde el subsuelo se contaminan tierras fértiles, aguas subterráneas y superficiales, e incluso se han verificado sismos debido a que los fluidos inyectados a alta presión provocan el movimiento de fallas de la corteza terrestre.

En Estados Unidos, donde esta tecnología de extracción de los hidrocarburos no convencionales se aplica desde 1998, los productos químicos utilizados en la operación, que luego son desechados en lagunas al aire libre o reinyectados en el subsuelo. Se sabe que los aditivos incluyen ácidos, bactericidas, estabilizadores de arcilla, inhibidores de corrosión, reticulantes, reductor de fricción, gelificante, controlador de metales, inhibidor de sarro y surfactantes. Hay una recomendación del Parlamento Europeo que solicita la regulación del fracking y hacer público sus aditivos empleados en las tareas ya que de las 600 sustancias químicas que se mezclan al 2% con un 98% de agua solo se han podido identificar 362 debido al secretismo que imponen las patentes norteamericanas

Para permitir el avance de esta tecnología las petroleras estadounidenses ExxonMobil, Chevron y Halliburton, las mayores del mundo, han dedicado cientos de millones de dólares a acciones de propaganda, lobbies y campañas electorales de los partidos en defensa del fracking, mientras las organizaciones de ciudadanos creadas a raíz de los impactos sufridos proponen prohibir la tecnología o, al menos, suspender su aplicación hasta poder contar con los estudios necesarios para evaluar sus efectos.

El mundo desarrollado especialmente, frente a las agresiones al ambiente, se ha puesto en guardia y es así como empiezan a aparecer resultados de estudios e investigaciones por un lado y gobiernos que se opone a las mentadas maravillas del fracking.

Por ejemplo el Centro Tyndall  de la Universidad de Manchester, en el Reino Unido, fue uno de los primeros en investigar los impactos de la extracción de gas de esquisto sobre el medio ambiente y analizó 260 productos químicos usados en el fracking. De ese total, 17 fueron considerados tóxicos para organismos acuáticos, 38 tóxicos agudos, ocho cancerígenos probados y otros seis sospechados de serlo, siete elementos mutagénicos y cinco producen efectos sobre la reproducción. Si bien el riesgo depende de la concentración y la exposición de esas sustancias a los seres vivos, las cantidades empleadas –en una plataforma de seis pozos, de 1.000 m3 a 3.500 m3 – justifican la máxima precaución y control.

A partir de las informaciones obtenidas de las experiencias estadounidenses, las conclusiones del Centro Tyndall, divulgadas en enero de 2011, fueron las siguientes:

– la evidencia sugiere que la extracción de gas de esquisto conlleva un riesgo significativo de contaminación del suelo y las aguas superficiales;

– mientras no se haya logrado una investigación con suficiente información, el enfoque precautorio es la única acción responsable frente a su desarrollo en el Reino Unido y en Europa;

– sin un límite significativo en las emisiones globales de gases de efecto invernadero, la explotación del gas de esquisto aumentaría las emisiones netas de carbono;

– para lograr reducciones rápidas de carbono se requiere una mayor inversión  en tecnologías limpias de carbono y esto podría demorarse por la explotación  del gas de esquisto;

– los requerimientos de agua en la explotación de gas de esquisto pondrían una presión considerable sobre los suministros de agua a escala local en el Reino Unido;

– el riesgo de contaminación de las fuentes de agua por los productos químicos peligrosos utilizados en la extracción puede generar objeciones significativas en el nivel local.

Otra entidad sin ánimo de lucro ha analizado estos componentes químicos y ha descubierto que el 25% son cancerígenos, el 50% pueden afectar al sistema nervioso y el 40% producen alergias e impactos negativos en la vida acuática.

Contra lo que aseguran las empresas y el propio gobierno de EEUU, un estudio de la Universidad de Cornell, publicado en la revista científica Climatic Change Letters, estimó que en unos 20 años la explotación de petróleo y gas no convencional dejará una «huella de carbono» muy superior a la del carbón, porque los elementos asociados a su exploración y uso son más difíciles de capturar que el dióxido de carbono, principal gas de «efecto invernadero»

Otro estudio de Cornell relevó 24 establecimientos rurales en seis estados en donde se registró la contaminación de aire, agua y suelo por exposición a químicos del fracking, la muerte de más de 70 animales por ingestión de agua contaminada, deformaciones congénitas en animales (por ejemplo, sin cola) y serios trastornos reproductivos y gastrointestinales. Los científicos advirtieron que los químicos podrían aparecer en productos de carne o leche a partir de esos animales.

A su vez, The New York Times publicó las conclusiones de una investigación sobre 200 perforaciones en Pensilvania, varias de ellas en la Marcellus Shale, la mayor cuenca de esquisto del país. De acuerdo con esa investigación, el tratamiento de los efluentes no eliminaba algunos de los tóxicos y luego estos eran descargados en aguas de uso público. De 149 perforaciones, 42 excedían la norma federal del agua potable para la presencia de radio, 41 para el benceno y cuatro para el uranio, a la vez que 128 perforaciones la excedían para una radiación emitida por el radio y el uranio.

Vermont fue el primer estado de EE.UU. en prohibir el fracking, pero el conflicto más duro es en Nueva York, que en 2008 impuso una moratoria y gatilló una dura batalla política y legal. Como consecuencia de una gran movilización social, los estados de Nueva York y Nueva Jersey decidieron una moratoria de las perforaciones hasta contar con normas de control, pero existen fuertes presiones para levantar esas restricciones. Las empresas recurrieron a la Justicia y tuvieron algunos fallos a su favor. Del otro lado, el gobernador Andrew Cuomo (potencial candidato demócrata en las elecciones presidenciales de 2016) está tironeado por el movimiento antifracking.

En el estado de Ohio, debido a la preocupación por los sismos y la contaminación de acuíferos, se decidió en enero de 2012 una moratoria de tres años. La ciudad de Pittsburgh prohibió en 2010 el fracking en la zona urbana.

El 13 de julio de 2011 Francia fue el primer país en prohibir la exploración y explotación del gas de esquisto en todo el territorio, en aplicación de la Carta del Medio Ambiente de 2004 y del principio de precaución y corrección. Inmediatamente, el gobierno francés derogó los títulos de prospección que habían sido concedidos a empresas que solo operaban con el fracking.

El 14 de junio de 2012, Bulgaria se sumó a la prohibición. En ambos casos, las decisiones fueron consecuencia de amplias movilizaciones sociales de protesta.

En España, la ciudad Valle de Mena, en Burgos, declaró el 5 de julio de 2012 «libre de fracking» el municipio debido a la ausencia de información y transparencia sobre las prospecciones que se llevaban a cabo en la zona. En Suiza, el cantón de Friburgo también prohibió el fracking.

En el Reino Unido, las autoridades parecen haber concluido que esta tecnología es muy controvertida y no conlleva mayores beneficios en término de reducciones de las emisiones de carbono o costos de la energía.

En Canadá, la provincia de Quebec suspendió las perforaciones en 2011. En Australia, el estado de Nueva Gales del Sur prohibió el fracking durante 2011. En Sudáfrica, el gobierno suspendió las licencias en la región de Karoo.

A fines de 2011, Irlanda del Norte declaró la moratoria. En todos los casos,la decisión estará vigente hasta que se evalúen los impactos. Y las luchascontra el fracking persisten en la medida en que las empresas siguen bregando por anular tales decisiones.

No es ningún secreto que Sudamérica cuenta con enormes reservas prospectivas no convencionales . En la Argentina el principal  yacimiento de esquisto argentino se encuentra en las formaciones Vaca Muerta y Los Molles, en Neuquén, con unos 142.000 millones de pies cúbicos . Otras zonas potenciales de explotación se encuentran en Salta , Mendoza, Misiones, Chaco. Santiago del Estero, Corrientes, Entre Ríos, Buenos Aires . Estos dos últimos están sobre el Acuífero Guaraní, una de las más grandes reservas de agua dulce del mundo. Si se aplicara en forma permanente el frácking allí podría contaminar en forma permanente si eso no se hiciera con el debido resguardo.

En Argentina ya hay movidas preventivas . En  Cinco Saltos en Río Negro, que fue el primer municipio latinoamericano en declarar libre de fracking, sin embargo el intendente vetó la ordenanza , pero  existen otros Municipios libres de fracking Colon  en Entre Ríos y San Carlos en la Provincia de Mendoza. Cabe mencionar en esta iniciativa al movimiento por un “Entre Ríos libre de fracking” . Pero, como en Estados Unidos, donde las petroleras suelen enjuiciar (y ganarles) a los municipios con el argumento de que no pueden prohibir lo que la constitución estadual autoriza, los esfuerzos locales difícilmente logren contrarrestar por sí solos una movida que impulsan el gobierno nacional, varios estados provinciales, las petroleras locales e internacionales e YPF, la empresa (de mayoría estatal, por otra parte) más grande del país.

A pesar de que existe una creciente movilización  de la sociedad civil ante la certeza de que su lugar en el mundo será irremediablemente dañado  y por otro lado están  las decisiones políticas , se trata de una lucha que recién comienza .

Nos enfrentamos a una técnica altamente agresiva, tóxica y misteriosa , muy poco rentable y escasamente eficiente,  ya que tiene una tasa de retorno energético bajísima, de entre 2 y 5.  La tasa de retorno energética mide la eficacia de un sistema extractivo y se obtiene dividiendo la energía que se recupera entre la que se ha invertido.

En la extracción de gas convencional y petróleo esa tasa es de 15, en la eólica de 18 y en la solar fotovoltaica es de 7

La pregunta del millón ¿ por qué no incentivar las renovables? El corto placismo preside la lógica del gran capital

Lic. Adela Alvarez

Ecosalud

15 de Agosto de  1013

Fuentes http://www.nuso.org/upload/articulos/3928_1.pdf

http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Energias/Vaca_Muerta_agua_contaminada_para_los_Pueblos

 

 

Lic. Adela Álvarez

Miembro de la Comisión Cambio Climático del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil – Cancillería Argentina

Un comentario en “Argentina ante un nuevo desarrollo extractivo : el fracking”

  1. Quintero Daniela dice:

    hola estoy por hacer un ciclo de cine en la Universidad Nacional de Salta, Argentina sobre la técnica frackling en nuestro país si tiene información sobre los lugares específicos donde se está haciendo y me puede habilitar la información se lo agradecería ya que la idea es armar una cartilla de info para la gente que participe .
    saludos atte.

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