RECUPERANDO SABERES: LAS PROPIEDADES CURATIVAS DE LA LUZ DEL SOL 1º parte: Terapia Biofotónica- La Luz como Alimento.

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El sol ha sido para muchos pueblos desde la más remota antigüedad una manifestación visible de la divinidad, fuente de la luz , del calor y de la vida. La luz es una de las formas energéticas que alimenta nuestro planeta y a su vez nutre a sus seres, humanos incluidos. Los saberes que nos han legado estas culturas,  largo tiempo adormecidos, actualmente  son reevaluados  desde la perspectiva de numerosas investigaciones científicas. Sus referencias se pueden encontrar en  textos antiguos que hacen referencia a las curas por exposición a la luz solar que realizaban los médicos del Antiguo Egipto(con Heliópolis, nombre que los griegos le dieron a Annu, ciudad situada al sur del delta del Nilo, y considerada como el principal centro de culto al dios Ra, dios solar )  , India, Roma (quienes fueron los primeros en  equipar sus casas con solarios), o de Grecia,  con Heliópolis, la ciudad griega del sol, que era una verdadera ciudad de cura por la luz. Fundada por Herodoto, padre de la helioterapia, fue concebida con innumerables templos de cura donde se practicaba la terapia solar a través de sus componentes espectrales (colores). La energía es algo que vemos y sentimos todos los días, pero esta tiene múltiples manifestaciones. La luz es energía de tipo electromagnético radiante.  En el siglo XX se define a la luz como una onda electromagnética aceptando una naturaleza dual de la misma (Teoría Dualista), comportándose como onda y compuesta también por partículas que hoy conocemos como fotones, los cuales son cuantificables y por supuesto inciden e interaccionan con la materia. La luz, como onda electromagnética  es real, tangible y cuantificable;  tiene una velocidad finita y cumple con los fenómenos físicos de refracción, propagación y difracción, interferencia, reflexión y dispersión, polarización, y efectos químicos. Este último, de gran interés en la medicina, consiste en la capacidad de algunas sustancias de absorber la luz para alcanzar niveles energéticos suficientes para llevar a cabo algunas reacciones, obtener una conformación estructural mas adecuada, o para romper algún enlace de su estructura (fotólisis).    Ejemplos de este tipo de reacción son: la fotosíntesis en las plantas con la generación de azúcares a partir de agua, luz y dióxido de carbono, la síntesis de la vitamina D en la piel o el proceso de visión en el ojo, producido por la isomerización del retinol con la luz.

Salud y ambiente

  Todos los sucesos externos que suceden en la naturaleza están vinculados a sucesos similares en el interior del cuerpo humano La rotación de la tierra sobre su propio eje y alrededor del sol crea determinados ciclos de día y de  noche así como cambios estacionales. Esos patrones rítmicos y repetitivos de las fuentes naturales , a su vez , programan nuestro ADN para llevar a cabo todas las actividades físicas siguiendo un horario óptimo y preciso . El cuerpo humano se rige en gran parte por  ritmos biológicos o biorritmos. Se calcula que son más de mil los biorritmos que hacen funcionar y controlan el cuerpo humano. Todos los órganos, sistemas y células están controlados  por unas pautas cíclicas precisas de descanso y actividad, a las que podemos llamar “leyes universales” de la vida. Todo reloj biológico impone un ritmo específico o un comportamiento cíclico a un grupo de células,  a un órgano o a una glándula endocrina. Estos diferentes “relojes” están vinculados a un reloj central, que está controlado por el ciclo más importante , llamado ritmo circadiano, que induce a la actividad por la mañana y a la relajación por la noche. La salida del sol en la naturaleza hace que “amanezca” en nuestro organismo. Cuando abrimos los ojos al comenzar el día, en primer lugar nuestros lentes oculares descomponen la luz en todo su espectro cromático. Para ver necesitamos solo ¼ de la luz que entra por nuestros ojos. El resto de la luz es transportada a través del sistema nervioso desde la retina hasta el Hipotálamo, una parte del cerebro extremadamente sensible a la luz, que coordina y regula una gran cantidad de procesos biológicos y funciones corporales. Por ejemplo, envía mensajes codificados a la glándula pineal, con instrucciones para que segregue hormonas, entre las cuales se encuentra  un neurotransmisor llamado melatonina Por la noche requerimos de melatonina para poder dormir mientras que durante el día requerimos de serotonina para estar activos. Este proceso es parte del ciclo circadiano y es dependiente de la luz. El aumento o descenso de los niveles de melatonina y de serotonina, indican a las células cuando tienen que estar más activas o frenar su actividad.. Este delicado mecanismo asegura que todas las funciones físicas estén sincronizadas con los cambios rítmicos de la naturaleza. La cantidad de melatonina que segrega el cuerpo en respuesta a la oscuridad de la noche depende de la concentración de serotonina que recibimos durante el día . Si uno hace caso omiso de esos cambios de ritmo de la naturaleza y lleva una vida contraria a sus leyes,  es muy probable que el cuerpo y la mente se desincronicen. Cualquier alteración de los ritmos circadianos, causa alteración en la secreción de las hormonas citadas, desequilibrio  que a su vez produce unos ritmos biológicos irregulares, que pueden perjudicar el funcionamiento armonioso de todo el organismo, incluida la digestión de los alimentos, el metabolismo celular y el equilibrio hormonal. Como vemos, conocer estos aspectos y una exposición controlada al  sol puede  convertirse en una excelente herramienta para la auto gestión de la salud. Hay varias maneras en que la luz actúa sobre el cuerpo que iremos viendo en sucesivas entregas. La más conocida es la síntesis en la piel de vitamina D, esencial para los huesos, los dientes, la vista, el corazón y el sistema nervioso, pero desde diversas propuestas científicas también desarrollan investigaciones acerca  de la capacidad lumínica de las células y  posibles terapias basadas en esos descubrimientos.

El mensaje de los Biofotones

Los campos médicos para el uso de la fototerapia

Científicos modernos se han dedicado a investigar los efectos biológicos de la luz desde hace más de 100 años. Los alemanes reconocían los efectos benéficos del sol en la salud del individuo. Y se veían en la necesidad de escalar sus altas montañas para tener acceso a un sol de calidad que les permitiera disfrutar de sus ventajas. Se descubrió que cada célula viva emite luz con una intensidad mil veces por debajo de la sensibilidad de la vista, pero puede ser fotografiada y medida Todo lo orgánico centellea ligeramente, en una longitud de onda entre los 160 y los 800 nanómetros. La hipótesis explicaría cómo es posible que haya orden en las 100.000 reacciones químicas que se producen por segundo en cada célula del cuerpo, cómo es posible que cada una sepa lo que tiene que hacer. En consecuencia, la pérdida de coherencia en el campo energético lumínico podría ser la causa de muchas enfermedades, en especial de aquellas que aún no se comprenden ni tienen un tratamiento eficaz. Esto es la base de los numerosos  estudios clínicos internacionales que prueban la efectividad de la fototerapia, o sea la aplicación controlada de la luz. A partir de estos hallazgos, un gran número de aplicaciones prácticas se han desarrollado en diferentes campos de la medicina. El primer equipo de fototerapia que emitía una luz similar a la solar, fue desarrollado en 1896 por un científico y médico danés el Profesor Niels Ryberg Finsen. Fue premiado con el Premio Nobel de Medicina por su exitoso tratamiento con luz para la tuberculosis en piel .

Fritz-Albert Popp,  investigador y biofísico alemán que lleva décadas estudiando la luz que emiten las células y uno de los descubridores de la luz biofotónica, está convencido de su relación con la fuerza vital de la que hablaron los pioneros del naturismo o las energías a que se refieren las medicinas orientales. Según él, esta emisión sería el sistema de comunicación básico entre las células de un organismo. Sería una de las claves de la vida.

Estudios realizados en Rusia, China y Alemania sugieren que el cuerpo está recorrido por vías de información a base de luz que se corresponden con los meridianos descritos por la medicina tradicional china. Pero, ¿cómo puede la luz servir para comunicaciones tan complejas? Según Popp es posible porque la biofotónica es una luz coherente, como el láser, es decir, su ritmo de emisión es constante. Este tipo de luz ordenada es capaz de transmitir información. En el laboratorio, Popp ha observado que las células que pueden verse entre sí emiten luz con un ritmo sincronizado. En cambio, si se las separa mediante barreras opacas, cada una va por su lado.

Aunque todavía no ha sido posible descodificar la información contenida en la luz biofotónica, se pueden comprobar sus efectos.

Un compañero de Popp, del Laboratorio de Biofísica de la Universidadde Marburgo, Bernd Ruth, fue quien, utilizando un multiplicador fotoelectrónico, aparato tan sensible que puede detectar la presencia de una luciérnaga a diez kilómetros de distancia, comprobó que realmente las células emitían luminosidad, aunque de ínfima intensidad (hecho del que, desde 1960, científicos rusos decían haber demostrado). Ruth encontró, además, los portadores de dicha radiación: unas partículas a las que denominó biofotones. Y constató la excelente capacidad de las células sanas para emitirlas, detectarlas y acumularlas. Las células sanas no emiten ondas luminosas de forma caótica, sino rítmica y coherentemente característica de los rayos láser. Ello supone un nuevo punto de vista para el concepto de enfermedad, puesto que las células sanas han demostrado ser excelentes acumuladores de fotones y poseen mayor capacidad para conservar su energía que cualquier otro acumulador técnicamente realizable celular resulta incomparablemente más potente que la producida por la temperatura.

Otras investigaciones realizadas en Estados Unidos han demostrado que las células necesitan y buscan la luz: se dirigen hacia ella para recibir, al parecer, la información que transporta.

Sin embargo, para los científicos que no hayan profundizado en el tema, los biofotones no son más que residuos de la actividad metabólica celular. Contra este prejuicio luchan más de 40 grupos de investigadores de los biofotones en universidades y centros avanzados de todo el mundo, donde se han descubierto fenómenos como que los organismos enfermos emiten patrones de luz distintos a los sanos. Son irregulares, con puntos altos y bajos. Por ejemplo, la luz emitida por las personas enfermas de cáncer tiene una asimetría peculiar.

 

Terapia biofotónica

 

El Dr. Fritz-Albert Popp, junto con investigadores alemanes, rusos, indios y japoneses están recorriendo un camino que llevará en el futuro a descifrar el mensaje de la luz .

Desde 1974 el Dr. Popp ha desarrollado toda una terapia centrada en la luz denominada Biofotónica, donde utiliza  la conversión de la energía lumínica dentro del espectro de la luz visible, en reacciones químicas y físicas que inducen cambios terapéuticos en el paciente a través de la estimulación o inhibición a nivel molecular y celular. Es una nueva alternativa terapéutica que ha venido avanzando a pasos agigantados y que ha revolucionado el manejo de diferentes condiciones y patologías. Trabaja con el espectro de luz visible logrando efectos de diferentes tipos a nivel molecular y celular, inclusive la destrucción de algunas bacterias específicas.

Es importante destacar que en casos de tratamientos de estimulación, se debe haber descartado procesos malignos previos, y bajo ninguna circunstancia irradiar células malignas con radiación bajo parámetros estimulantes.

Los campos médicos para el uso de la fototerapia

Dermatología  -Fisioterapia  -Medicina Deportiva  -Reumatología  – Rehabilitación -Psiquiatría – Cirugía

 

La terapia de luz optimiza:

La luz estimula la circulación sanguínea en la piel – La aportación de oxígeno  -La regulación de las funciones de la piel  -El metabolismo celular  -La respiración celular  -La regeneración celular  -El desarrollo y estabilidad del tejido  -La elasticidad de la piel  -La protección de la piel  -La flexibilidad de la piel  -La hidratación de la piel  La textura y el descanso de la piel

Con la terapia biofotónica se descubrió que la acción de la luz sobre los principales centros de control hormonales es útil para tratar trastornos tan variados como el insomnio, el Parkinson, el Alzheimer, el síndrome de fatiga crónica y alteraciones del ciclo menstrual. En el caso del Alzheimer, la luz alivia significativamente la agitación de los enfermos. En el Parkinson, el doctor Greg Willis, del Instituto Bronowsk de Neurociencia del Comportamiento (Australia), afirma que ayuda a controlar síntomas como la depresión, el insomnio, la rigidez y el enlentecimiento, lo que permite reducir a la mitad la dosis de medicamentos, disminuyendo sus efectos secundarios. La luz también está indicada para el desánimo característico de los últimos días del ciclo femenino, especialmente en mujeres que pueden sufrir el doloroso síndrome premenstrual. Para tratar la degeneración macular, el acné severo, la psoriasis y algunos tipos de cáncer se combina la acción de la luz roja brillante, un agente químico y el oxígeno para destruir selectivamente las células enfermas.

Para esta terapia se emplean lámparas de fototerapia de espectro amplio (con todos los colores de la luz solar), e intensidad suficiente (entre 2.500 y 10.000 lux, mucho más que los 300 lux de una bombilla normal), en sesiones de media hora a tres horas diarias, son muy eficaces para tratar el Trastorno Afectivo Estacional y los ciclos menstruales irregulares.

También se emplean dispositivos con LEDS de luz infrarroja de baja energía son eficaces y seguros para tratar las molestias causadas por enfermedades como la artrosis, las tendinitis y otros trastornos músculo esqueléticos. También pueden ayudar a curar las heridas postoperatorias. Existen aparatos sencillos que dirigen esta luz al interior de las fosas nasales, y con ello reducen los síntomas de alergia.

Los flashes de luz infrarroja –en la frecuencia de los600 alos 1.000 nanómetros– aceleran la curación de heridas, favorecen el desarrollo muscular y alivian las molestias. Los científicos no saben todavía cómo se producen todos estos efectos beneficiosos, pero los tratamientos se aplican con éxito en centros experimentales patrocinados porla NASAy el Pentágono. El Warp 10, por ejemplo, es un sencillo dispositivo que ha sido creado en los laboratorios militares, y que ya puede utilizarse en casa para tratar los dolores músculo esqueléticos  causados por la artrosis o la tendinitis. Los modelos pioneros fueron diseñados para objetivos tan diversos como estimular el crecimiento de las plantas o reforzar la musculatura de los astronautas. Otros aparatos han sido desarrollados para tratar la neuropatía diabética (un trastorno que puede llevar a la amputación de extremidades), o las úlceras en la mucosa oral y la garganta

La exposición a la luz solar aumenta la producción de interferón, una sustancia que reduce la presión arterial y el colesterol, y favorece la formación de las células inmunitarias necesarias para la eliminación de virus y bacterias. Mientras tanto prosiguen las experiencias para lograr optimizar la utilización de esta terapia .

En investigaciones recientes la tecnología alcanza niveles importantes con las Placas Fotónicas MPS 310 – irradiador fotónico- con el que se puede dar un auténtico baño de luz con fotones lo que permite repolarizar las células y armonizarlas . Con otro dispositivo denominado Detector del ruido de la luz, convierte en información fotónica – es decir en luz- cualquier sonido, música incluida. Y hay un tercer aparato, el TFG 910, que permite transmitir la información de cualquier sustancia o producto pasándola directamente a las células sin necesidad de que se ingieran. Esta información es de difícil comprensión desde el paradigma cartesiano, materialista y mecanicista pero de uso común en los Centros de Investigación de Física y Medicina Nuclear y Quántica del mundo

Recordemos que no existe un producto milagroso. Somos lo que comemos, lo que bebemos, lo que pensamos, lo que hacemos, o hemos dejado de hacer- como amar, reír, disfrutar la naturaleza, Caminar -pero además como son nuestras emociones y como es nuestra espiritualidad .

La luz como alimento

Medicina para el cuerpo y el alma

Diversas investigaciones  se centran sobre la cantidad de luz que incorporan los alimentos como frecuencia electromagnética. Hay análisis que pueden determinar que los patrones lumínicos de los alimentos indican su frescura, vitalidad y efectos sobre la salud. Absorbemos biofotones (partículas luminosas ) a través del alimento, que transmiten a las células importante información biológica para modular procesos vitales del cuerpo. Los fotones de los alimentos van a parar al núcleo celular, donde se almacena, posiblemente, en la hélice del ADN.

Las investigaciones sobre la tecnología biofotónica, según los análisis realizados en el Instituto de Investigaciones Biofísicas de Neuss (Alemania), revela que las emisiones más armónicas de luz pertenecen a los alimentos frescos y ecológicos.

Como uno de los referentes de esta propuesta podemos citar las investigaciones de Daniel Lumera , doctor en Ciencias Naturales, autor de varios libros sobre los efectos terapéuticos de la luz solar y del sistema solar como modelo de evolución.  Esto en alguna medida coincide con la filosofía de vida de la cultura inka :  “Todo alimento nos mantiene la vida, que tiene como objetivo la evolución de la conciencia” .

Con distintos matices, actualmente hay un movimiento mundial que considera una reorientación nutricional como herramienta de gestión de la salud , por sus múltiples beneficios comprobados.

O sea que  considerar los alimentos desde el punto de vista de la luz o la medida de la luminosidad de los alimentos, es un dato que ilustra su capacidad nutritiva en una visión más holística sobre la nutrición humana.

En la actualidad se dispone  de la tecnología para medir precisamente la cantidad de luz almacenada por los alimentos que  permite adoptar una alimentación más acorde a una frecuencia vibratoria más alta.  Del estudio de las frecuencias corporales se desprende el interés de conocer las frecuencias de las sustancias que comemos, respiramos o absorbemos .Desde allí se puede saber que unos productos aportan biofotones que cargan de luz el cuerpo, mientras que otros la bloquean.

En 1992, Bruce Taino llevó a cabo enla Universidad Estatalde Cheny (Washington), el estudio de la frecuencia vibratoria media del cuerpo humano sano y determinó que durante el día esta era de62 a72 MHz (megahercios).  Averiguó igualmente que cuando se reduce la frecuencia vibratoria de una persona, el sistema inmunológico se ve comprometido. Si la frecuencia se reduce a 58 MHz, aparecen los síntomas del resfriado o la gripe a los a 42 MHz sobreviene el cáncer y a los 25 MHz se inicia la muerte. A medida que baja el tipo de vibración, las sinapsis del cerebro se dañan. Sus conclusiones fueron contundentes, dietas grasientas y altas en hidratos de carbono matan de hambre a las células del cerebro. Los sustitutos del azúcar tales como los edulcorantes destruyen las terminaciones nerviosas.

Los alimentos procesados o en conserva y los de procedencia animal tienen una frecuencia de cero. Los productos frescos se sitúan de media en los 15 MHz ( megahercios), las hortalizas de12 a22 MHz y los frutos de árboles y arbustos de20 a27 MHz. Entre los alimentos de mayor frecuencia luminosa, por encima de los 50 MHz, encontramos el cacao y chocolate sin procesar, la espirulina, el limón, las algas, etc. . Cuanto más cerca de su estado natural estén  las frutas, las hortalizas, más tiempo mantienen la emisión de luz. Algunos alimentos, como los tubérculos y las coles, tienen mayor capacidad para conservar su luz.

Los alimentos con peor calidad lumínica son los transgénicos, irradiados y viejos. Actualmente, hay estudios que han demostrado que, en sólo tres segundos, tras un sorbo de café, la frecuencia de una persona se reduce en 14 MHz. Sin ninguna intervención para reequilibrarla, la frecuencia de esa persona tardará tres días en volver a la normalidad (algunos expertos señalan que la inhalación de aceites esenciales recupera la frecuencia bioeléctrica perdida en menos de treinta segundos). De la misma forma, un pensamiento negativo puede reducir la frecuencia de una persona de 10 MHz, mientras que una actitud mental positiva puede elevarlo en 10-15 MHz. Sus investigaciones recogían el testigo de las iniciadas por el Dr. Royal Raymond Rife (1888-1971).

Todo indica que la salud no depende sólo de intercambios químicos, aunque esta sea, todavía, la creencia de la medicina oficial que sólo se mide la capacidad de trabajo que obtenemos en su ingestión y no por su  frecuencia electromagnética (en megahercios: MHz).   La luz desempeña seguramente un papel fundamental.

Esto también demuestra que el régimen alimentario vegetariano es a la vista de la «pirámide de luz de los alimentos” el que mejor se adapta para mantener un alto grado de energía en el conjunto del cuerpo.

La calidad de la luz almacenada en el cuerpo es una garantía de que la regeneración celular se produce correctamente, sin errores que desencadenen enfermedades. En síntesis, no hay duda que  la luminosidad de los alimentos, o sea incorporando la  luz como frecuencia vibratoria nutritiva,  ya sea exponiéndonos directamente a  la luz solar o absorbiendo la que contienen los alimentos,  es un dato que ilustra su capacidad nutritiva .

Desde una mirada más amplia esta propuesta nutricional que incluye una dieta variada, preferentemente cruda, local, de la estación, predominantemente de cultivo orgánico, hay un punto de encuentro con las propuestas de los movimientos ecologistas referidas a la defensa de la soberanía alimentaria, al cambio en las modalidades de producción, el cuidado de los recursos naturales, la lucha contra el cambio climático etc. . Tener un estilo de vida vegetariano es una alternativa cada vez más popular que sin duda puede aportarnos una vida sana y promover al cambio de conciencia necesario sobre el cuidado del ambiente, sustento de la vida en todas sus dimensiones.

Adela Alvarez, Humberto Nadal

Ecosalud      Enero 2013

Fuentes:

-Los secretos eternos de la salud– Cap V- Andreas Moritz- Ed. Obelisco

http://concienciacritica-maia.blogspot.com.ar/2010/08/el-codigo-de-la-luz-daniel-lumera.html

http://www.terra.org/alimentos-con-luz_2728.html

-MPS 310:Sorprendente irradiador fotónicohttp://www.dsalud.com/index.php?pagina=articulo&c=1638

 

 

2 comentarios en “RECUPERANDO SABERES: LAS PROPIEDADES CURATIVAS DE LA LUZ DEL SOL 1º parte: Terapia Biofotónica- La Luz como Alimento.”

  1. treicy dice:

    esta buenaza ,esta información me ayudo en una investigación quisiera mas información sobre en tema ……

  2. Serenidad dice:

    Buscando unas cosas encontré esta web y bueno, me sorprendió mucho porque el tema de la frecuencia vibratoria está en clara disonancia con la información encontrada en otros lugares.
    Os acompaño un esquema de las longitudes de onda en el espectro radiomagnético, como podéis comprobar es de la UCM (Universidad Complutense de Madrid) y, como podéis comprobar, sitúan al ser humano en la frecuencia aproximada de 10 a la 13,5 hrz, o sea, 100 teraherzios se queda corto.
    http://pendientedemigracion.ucm.es/cont/descargas/documento17855.gif?pg=cont/descargas/documento17855.gif

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