Día Internacional contra los monocultivos de árboles

Con el tiempo esta fecha fue adoptada inmediatamente por numerosas comunidades y organizaciones que resisten a las plantaciones en sus propios países e internacionalmente.

La Red Latinoamericana contra los Monocultivos de Árboles (RECOMA), una coalición que cuenta con miembros en 16 países, adhiere a esta fecha, denunciando los impactos negativos de las plantaciones de árboles a gran escala en los países de la región , considerando  las realidades de cada pais pero en general   millones de hectáreas de tierra están siendo convertidas en desiertos verdes a los que se quiere llamar bosques sin serlo.

 

Están reemplazando bosques con monocultivos de árboles a gran escala, destruyendo no solo los bosques sino los modos de vida de las comunidades que lo habitan . Esto sucede en varios puntos del planeta y parece que la tendencia está en auge.

Vemos que los territorios de numerosos pueblos de África, Asia y América Latina están siendo invadidos y apropiados por grandes empresas –nacionales y extranjeras- para destinarlos a la plantación de monocultivos de árboles a gran escala, con el objetivo de producir materia prima abundante y barata para varias industrias (celulosa, madera, energía, caucho), así como para servir como “sumideros” negociables en el mercado de carbono.

En cada país esta invasión tiene distintas características. En Brasil por ejemplo, grandes empresas plantadoras vinculadas a la industria de la celulosa están concentrando amplias áreas de tierra fértil en sus manos, constituyéndose en uno de los mayores obstáculos para la realización de la reforma agraria. Al mismo tiempo, los monocultivos de eucalipto están afectando la seguridad alimentaria de las poblaciones locales y volviendo imposibles las actividades tradicionales de las comunidades indígenas, afrobrasileñas y campesinas.

En Argentina, gran parte de la selva de la provincia de Misiones ha sido sustituida por enormes monocultivos de pinos exóticos, en tanto que las plantaciones de eucalipto para celulosa avanzan en otras provincias como Corrientes y Entre Ríos.

En Chile, la expansión de las plantaciones forestales se ha hecho a expensas de los territorios tradicionales del pueblo Mapuche y de la violación sistemática de sus derechos. Dicha expansión está además asociada a graves procesos de degradación ambiental, pérdida de biodiversidad, reducción y contaminación con agrotóxicos de las fuentes de agua superficiales y subterráneas, y la pauperización de la población local.

En este mapa de las “Transnacionales Forestales”, publicación de Redes-Amigos dela Tierra Uruguay, se muestran las grandes corporaciones del sector que operan en América del Sur, a quiénes pertenecen sus paquetes accionarios y los impactos que están generando en el continente.

 

La difusión de éste día nos permite conocer  el trabajo que realizan diversos grupos como en este caso el  WRM- World Rainforest Movement o  Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales.

En su página http://www.wrm.org.uy/plantaciones/material/mentiras.html  observamos la inteligente desmentida  a  la  difusión y  propaganda engañosa de las empresas plantadoras y de los promotores que impulsan este modelo , destinada a ganar apoyo en sectores no informados de la población.

También el Movimiento Salva la Selvahace su aporte en este caso con un material audiovisual que se puede ver en  file:///C:/Windows/Temp/Rar$EX00.640/animacion-esp.html

Cabe destacar también las acciones sobre el tema en esta página

http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Noticias/Argentina_lucha_campesina_contra_el_monocultivo_de_arboles

Resumiendo éstos son algunos de los perjuicios que provocan en las comunidades donde se plantan:

– Violaciones de los derechos humanos: tortura, terror, asesinato, amenazas…
– Pocos empleos generados y en condiciones deplorables. Sueldos de explotación.
– Se agotan y contaminan los recursos hídricos.
– Se destruyen grandes superficies de selva y bosque autóctono.
– Las multinacionales se adueñan de un terreno que hasta el momento pertenecía a los municipios locales.
– Los indigenas y campesinos propietarios de las tierras son expulsados sin escrúpulos. Si se resisten pueden ser asesinados.
– Se producen importantes incendios que ponen en peligro la flora, la fauna y la vida de los habitantes.
– Cambio en los ecosistemas locales por el uso de pesticidas y por la desaparición de plantas medicinales.
– Las mujeres sufren violaciones y raptos por parte de los hombres encargados de la expliotación maderera.
– La vegetación queda arrasada, lo que arrastra hasta la muerte a miles de animales.

Sin embargo no hay respuestas concretas a estos reclamos de la gente y se continúan promoviendo políticas que están agravando aun más las situaciones descritas arriba y que incrementarían las áreas de “desiertos verdes”. Las que se anuncian como “soluciones” para el cambio climático, no sólo no solucionarán el problema sino que serán causa de mayores sufrimientos en las comunidades. Los mal llamados “sumideros de carbono” y los agrocombustibles son ejemplos de estas falsas soluciones que ya se están implementando en nuestros países. A ello se suma el peligro de los planes para la liberación de árboles transgénicos.

En este nuevo 21 de setiembre, hacemos   un llamamiento a realizar acciónes tendientes a multiplicar fuerzas para  unificar el reclamo concreto a los gobiernos de cambiar el rumbo y a volcar los recursos del Estado en la promoción de actividades agrícolas y forestales socialmente beneficiosas y respetuosas del medio ambiente.

Adela Álvarez  Humberto Nadal

Ecosalud-

año 2012

 

Deja tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.