Día Mundial de los Bosques

Los bosques cubren un tercio de la superficie terrestre del planeta. Al  constituir uno de los ecosistemas más valiosos del mundo  establecen literalmente el cimiento de muchos sistemas naturales. Contienen más del sesenta por ciento de la biodiversidad del planeta que, además de su valor intrínseco, tiene otros múltiples valores sociales y económicos: desde las importantes funciones ecológicas del bosque en términos de protección del suelo y de las cuencas- previenen las avalanchas, impiden la desertificación y protegen las zonas costera,  cumplen el efecto “esponja” para absorber y retener agua de lluvia, constituyéndose en la primera defensa contra las inundaciones, funcionan como cortinas cortavientos, montes de reparo, renovador de materia orgánica del suelo, soporte de biodiversidad  -, hasta el valor económico pecuniario y no pecuniario de los numerosos productos que pueden extraerse del bosque .

Juegan un papel fundamental en la regulación climática, principalmente por su capacidad de alterar el nivel de dióxido de carbono en la atmósfera: cuando crecen, absorben parte del carbono, que queda almacenado en la madera, las hojas y el suelo.

Desempeñan un papel fundamental en la vida cotidiana de las comunidades rurales al suministrar madera, leña, alimentos, forraje, aceites esenciales, gomas, resinas y látex, medicinas y sombra. Alrededor de 1.600 millones de personas -incluidas más de dos mil culturas indígenas- dependen de los bosques para vivir. Estas comunidades han ideado sofisticadas normas de manejo de cuencas, áreas colectoras de agua y ecosistemas boscosos frágiles y poseen un patrimonio de conocimiento sobre el uso racional del suelo y la protección del bosque. Sin embargo, aquellos que se benefician en forma indirecta, raramente reconocen la tarea de estas comunidades.

Por esto hay que prestar atención a una de las mayores amenazas para la vida del hombre en la Tierra que es la deforestación. La tala indiscriminada, es decir sin respetar la tasa de renovabilidad, es uno de los principales desastres existentes en nuestro país. Desnudar el planeta de sus bosques y de otros ecosistemas como de su suelo, tiene un efecto similar al de quemar la piel de un ser humano y juegan un papel fundamental en la vida de muchos de sus habitantes. Alrededor de 13 millones de hectáreas de bosques nativos del mundo desaparecen anualmente, lo que equivale a una vez y media la ciudad de Buenos Aires por día.

Argentina es uno de los países que ha mostrado una mayor tasa de deforestación en los últimos años.  Se encuentra en emergencia forestal con la pérdida – datos de 2007- del 72% de nuestros bosques nativos originales  .

Según datos de la Secretaria de Ambiente de la Nación, entre 2002 y 2006, la Argentina perdió 300.000 hectáreas de bosques por año, equivalente a 15 veces la ciudad de Buenos Aires, con más del 1% de tasa anual de deforestación (por encima del promedio mundial) . Entre 1998 y 2006 la superficie deforestada fue de2.295.567 hectáreas, lo que equivale a más de250.000 hectáreas por año,1 hectárea cada dos minutos.

A principios del siglo XX, la Argentina tenía más de cien millones de hectáreas de bosques naturales. Al inicio de los noventa, la superficie arbolada apenas llegaba a los 35 millones de hectáreas.

Cuando se elimina un bosque y el terreno es destinado, por ejemplo, a la explotación agrícola o ganadera, disminuye en gran medida la capacidad de la superficie terrestre para controlar su propio clima y composición química.

Cabe mencionar como las principales causas de la deforestación a la tala indiscriminada,  el inadecuado control sobre la industria de la madera,  los cultivos de subsistencia,  los cultivos de exportación y para biocombustibles, la ganadería -el sobrepastoreo – los proyectos hidroeléctricos y/o mineros, la especulación,  los incendios forestales, el crecimiento poblacional y la pobreza generalizada.

Resulta conveniente aclarar que una plantación forestal no es un bosque plantado, ya que resulta evidente que no es posible plantar ni la diversidad de flora y fauna que caracteriza a un bosque, ni el conjunto de interacciones con los elementos vivos e inorgánicos que se dan en el mismo. Una plantación comercial a gran escala se compone de una o dos especies de árboles (a menudo, exóticos), plantados en bloques homogéneos de la misma edad y muy escasas especies de flora y fauna.

Otra variante peligrosa en el horizonte de la forestación comercial son los árboles transgénicos, manipulados genéticamente en laboratorio para realzar determinadas características y servir mejor a los intereses de quienes financian su investigación de modo de mejorar la rentabilidad de los negocios involucrados. Un numeroso creciente de expertos plantean que jugar con los genes de los árboles puede llevar a problemas futuros impredecibles y que, desde una perspectiva biológica, no existe mejora alguna.

El uso sustentable de los bosques requiere un esfuerzo mayor. El concepto de sustentabilidad se afirma mejor si se orienta hacia la búsqueda de la mejor valorización del bosque nativo. Cuando existe conocimiento del mayor valor del bosque nativo es cuando se trata bien el recurso

Afortunadamente contamos desde 2007 con la Ley Nº 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, más conocida como Ley de Bosques, que establece normas y también recursos económicos para el manejo sostenible de los bosques nativos y de los servicios ambientales que ellos brindan a la sociedad.

Por todo esto y por mucho mas consideramos que en cada uno esta la responsabilidad no solo de proteger los bosques sino de trabajar para impulsar acciones tendientes a salvar y recuperar los mismos.

Adela Álvarez- Humberto Nadal

Ecosalud

Año 2013

 

Fuentes

http://www.fao.org/forestry/international-day-of-forests/es/

 

http://www.ambiente.gov.ar/archivos/web/DB/File/ley_26331_presupuestos_minimos_bosques_nativos.pdf

 

http://www.vidasilvestre.org.ar/que_hacemos/nuestra_solucion/cambiar_forma_vivimos/conducta_responsable/bosques/_cual_es_el_problema_/

 

Lic. Adela Álvarez

Miembro de la Comisión Cambio Climático del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil – Cancillería Argentina

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