Día Nacional de la Conciencia Ambiental

Cabe mencionar entre los antecedentes que marcaron un hito en el despertar de una conciencia ambiental fue en 1972, cuando en la Conferenciade Naciones Unidas para el Medio Ambiente proclamó en Estocolmo: El hecho de defender y mejorar el ambiente para las generaciones presentes y futuras se ha convertido en un objetivo primordial para el hombre”. Con posterioridad, en 1975 UNESCO -PNUMA organizaron en Belgrado (Yugoslavia) la Conferencia Internacional sobre Educación Ambiental. De ese  documento redactado y adoptado como La Carta de Belgrado planteó de igual manera la necesidad generar cambios en la formas de pensar y de actuar, tales que permitieran hallar una solución a los problemas ambientales.

En 1992, diecisiete años más tarde la  Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro en 1992, bajo los auspicios de las Naciones Unidas se debatieron sobre los problemas ambientales que sufre el Planeta referidos a biodiversidad, cambio climático, protección de los bosques y desarrollo sostenible. En esa oportunidad también  la AGENDA 21 elabora un  documento elaborado a partir  del rescate de los principios fundamentales  recomendados  en Belgrado y en Tbilisi (Georgia, URSS 1977)  que plantea , entre otras cosas,  a) Reorientar la educación hacia el desarrollo sostenible; b) Aumentar la conciencia y la participación de los habitantes en general y c) Fomentar la capacitación de todos los actores sociales en las diferentes temáticas ambientales con un enfoque holístico. La educación, el aumento de la conciencia del público y la capacitación están vinculados. Pero pasado el tiempo las propuestas perdieron fuerza. Los convenios sobre Biodiversidad y Cambio Climático, pese a ser de obligado cumplimiento, aún no son respetados como corresponde. Del primero sólo queda un inventario de especies y las negativas de algunos países a renunciar al potencial genético de otras nuevas; y el segundo, que exigía la reducción de los gases de efecto invernadero, ha topado con la reiterada negativa de los países industrializados a rebajar, en  la práctica,  sus emisiones, con la excusa de que ello supondría un freno a su crecimiento económico . La última Cumbre sobre el clima Río +20 no fue una sorpresa sus resultados y no pasará a la historia como símbolo del freno al desarrollo sin límite, pero sí se pudo evaluar el despertar de muchas conciencias enla Cumbre de los Pueblos, paralela a ese evento, donde sí se encontraron propuestas acordes a las urgencias a que nos enfrenta el cambio climático.

 

Hoy en día estamos empezando a comprender los efectos de las acciones individuales y colectivas para nosotros mismos y para la biosfera en su conjunto. El concepto de sostenibilidad es en sí reflejo de esta nueva conciencia. Quizá estemos avanzando hacia una nueva ética mundial que trasciende todos los demás sistemas de lealtades y creencias, una ética que tiene sus raíces en la conciencia del carácter interrelacionado y sagrado de la vida. El slogan para el tercer milenio debería ser: “ La sociedad mundial es la responsable de su propio futuro”.
Si examinamos los objetivos planteados con las situaciones reales, tales como el caso que dio lugar en nuestro país a la adopción por Ley Nº 24.605: en la cual se establece el día 27 de setiembre como el Día de la Conciencia Ambiental, vemos que escasamente hemos alcanzado las metas propuestas nacional e internacionalmente respecto de la inserción de una conciencia ambiental.

 

Si estas tendencias continúan, el mundo estará cada día más empobrecido, contaminado e inestable ecológicamente y por ende, más vulnerable a catástrofes ambientales.
Debemos admitir que la problemática ambiental aún no ha sacudido de manera suficiente a las conciencias, lo cual viene traduciéndose en una modificación muy escasa de nuestra escala de valores. El hecho es preocupante, dado que sin modificación de esa escala de valores, los cambios que habrá que introducir en el funcionamiento colectivo serán mal tolerados por nuestra sociedad. Y lo serán porque tendrán un costo que pocos estarán dispuestos a asumir. Las mejoras ambientales que precisamos no van a resultar gratuitas.

Por ello la sociedad debe percatarse de sus ventajas, para aceptar su costo.
Consideramos esta fecha oportuna para que Uds puedan trasladar esta temática a los distintos problemas ambientales que cotidianamente afectan nuestras vidas, con objeto de promover el diálogo, reflexión y compromiso para asumir, conforme las distintas responsabilidades, la resolución de los mismos.

 

 Adela Álvarez- Humberto Nadal

Ecosalud-Año 2012


Lic. Adela Álvarez

Miembro de la Comisión Cambio Climático del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil – Cancillería Argentina

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